#FELICIDAD

Alguien me dijo una vez que la gente suele hablar de “la felicidad como un estado cómodo en el que asentarse”. Pero yo no lo veo así en absoluto.
Como soy muy de símiles y metáforas, allá voy:
Para mí, la felicidad es el río de aguas transparentes sobre el que va a navegar mi barco. No pretendo “acomodarme” en ella. Soy consciente de que debo mantener el rumbo de mi vida cada día y de que eso no es fácil y de que habrá problemas y de que, para que el agua siga estando limpia y transparente, debo ser cuidadosa y no ensuciarla y protegerla de posibles amenazas de vertidos tóxicos. Cada día debo seguir atenta a cómo está, observarla y mantenerla en perfectas condiciones. Pero lo esencial ya lo hice en su día. Lo esencial fue alejarme del estanque de mierda y polución en que había terminado por no estar atenta en su día. Fue difícil averiguar dónde estaba, sin brújula, mapa, ni GPS. No fue fácil salir de allí. Más complicado aún resultó averiguar que necesitaba un río, que algún día desembocará en el mar, en un océano infinito. También fue casi imposible encontrarlo y empezar desde allí mi ruta en mi barca. Ahora mismo estoy en el río limpio que fluye a ratos a la velocidad idónea, a ratos algo más lento de lo que me gustaría. A ratos también parece que me estanco porque en algún momento he descuidado mi rumbo y ahora debo recuperar la estabilidad que tenía antes. En cualquier caso, mi interior está en paz. Si en algún momento he faltado a mis principios, sé que en todo momento obré de la mejor manera que yo veía posible. Mi conciencia está tranquila y mi vida en paz.

Cada día lucho por dejar a un lado conscientemente lo que me hace sentir mal y tener presente lo bueno. Pero NO es tan fácil. A ratos, por muy fluida y transparente que esté el agua ahí debajo, en cubierta hace frío y hay niebla y parece que nunca se va a terminar y que no volverán a llegar los rayos del sol… Aunque sepas que debajo hay agua clara y que el rumbo está ok, las dudas te pueden y forman un cúmulo de miedos que te dejan sin ganas, sin fuerzas, sin voz.

Hay quien piensa que la actitud y una sonrisa son la solución para que todo esté bien. Si te limitas solo a la actitud, sonreír cuando todo va mal no conseguirá hacerte sentir del todo bien. Sin embargo, que sonrías cuando todo va mal demostrará que estás en el camino adecuado. Parece lo mismo, pero son dos cosas totalmente distintas. Ambas personas ríen cuando las cosas están mal: la primera para ver si así las cosas se arreglan. La segunda porque, aunque las cosas estén mal, sabe que está por encima de las circunstancias. Por eso siempre va a ser una sonrisa verdadera, de paz.. No una sonrisa irónica, sarcástica o instrumental. Es como fregar la cocina cuando tienes el cubo de la basura lleno de pescado. Por más que limpies, seguirá oliendo mal. Saca la basura fuera. Ahí está la clave de la revisión diaria. Tienes que encontrar tu basura. Si no la localizas, no puedes eliminarla. Cuando te sabes dueño de tu vida y tus circunstancias, nada puede contigo.
Limpiar es como el altruismo egoísta: vas a ayudar al otro y te sientes tan bien que quien sale ganando eres tú mismo. Cuesta ponerse, cuesta ser sincero con uno mismo y tirar lo que ya no sirve… pero cuando superas el miedo y lo consigues, has evolucionado. Como poco, te quedarás con la sensación de las cosas bien hechas. Cuando sabes que has hecho las cosas bien, te sientes de puta madre. No hay más. Y no hablo de una normativa socialmente aprobada, sino de tus principios. No es una mamarrachada de peli americana: “Johny, sé tú mismo”. Hablo de lo complicado que es saber qué quieres, quién quieres ser y cómo quieres conseguirlo. Te habrá costado tanto llegar a saber todo esto que, cuando lo tengas claro, no querrás renunciar a ello por nada del mundo, porque en esa conclusión reside tu paz.
Cuando tienes que mantener el equilibrio, es bueno mirar al horizonte, a un punto fijo que se encuentra en la línea que recorres. Cuando navegas ocurre lo mismo, para mantener el rumbo. ¿Por qué iba a ser distinto en la vida? Cuando has encontrado tu punto fijo, tu destino, tu horizonte, vivirás con la vista puesta en él para mantener tu equilibrio y tus coordenadas. Todo lo demás será secundario.
No insultemos a la FELICIDAD (es importante profundizar más): ELLA (la felicidad) jamás podrá ser una simple herramienta. ELLA es el fondo de todas las cosas. ELLA debería mantenerte vivo. La felicidad debe ser el trasfondo de todo lo que hagas. En los días son de verdadero DOLOR para mí, de no ver luz, de sentir frío, soledad… también soy capaz de sonreír mientras camino. De cerrar los ojos y saber que estoy en PAZ. De saber que volverán a llegar buenos tiempos igual que hoy ha vuelto a haber una puesta de sol irrepetible. Eso trato de que entiendas. ESO no es una herramienta. NO es una actitud que yo tome ante las cosas. Debe ser un MODO DE VIDA. Cada uno debe encontrar la fórmula por la que, pase lo que pase, su interior sea un búnker infranqueable de estabilidad.
La mía pasa por comprender que “la vida manda”, que mis esfuerzos no pueden centrarse en cambiar el curso del río o en navegar contracorriente, porque agotaría mis energías sin haber conseguido nada de lo que esperaba.
Si debo hacer un cambio, ése solo puede estar en mí misma. Centrarse en uno mismo, trabajar en uno mismo… es lo único que puede dar resultados. Paso a paso. Conociendo el porqué de cada decisión y llevándola a cabo desde la convicción, pero sin esperar que todo salga perfecto a la primera.
Prueba a dejar ser… déjate llevar por la corriente mientras simplemente corriges la dirección para no chocar, mientras te relajas para pensar en lo que quieres, en ver el mapa para saber qué rumbo te conviene. Verás qué fácil. Verás qué poco esfuerzo. Si pierdes algo por el camino será porque no te iba a hacer falta en el futuro. Confía en la vida.
A veces, en vez de pensar por qué vienen todas del mismo lado, habrá que ver si no hemos girado el barco justo hacia el lado de donde el viento nos trae toda la morralla volando. Y a veces simplemente pasan las putadas para que aprendamos algo que más adelante nos vendrá de perlas.

¿Te cuestionas la existencia de la felicidad? Como poco, #felicidad es no querer estar en la piel de otro. Porque sabes que la tuya, tu situación, tu vida, tiene los ingredientes que tú has querido añadirle en las proporciones que a ti te gustan.

Me voy a seguir disfrutando de las vistas que me trae mi recorrido por el río…

Recorrido por el río. Felicidad

Vivir es como navegar en barco por el río, con zonas más angostas y otras más bellas

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2 comentarios en “#FELICIDAD

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