Darth Vader o Christian Grey

Darth Vader antilibido... ¿digno de tu amor?

Darth Vader antilibido… ¿digno de tu amor?

Una de VOSOTRAS, me comentabais allá por el mes de junio, cuando hablábamos del quenecesidá, que también “bautizabais” a vuestros ex con nombres que hacen alusión a la principal característica que os condujo al fin de “lo vuestro”.

Nivia, muchas gracias por tu aportación, que se ha convertido en post, debido sobre todo a la cantidad de machos beta que nos hemos encontrado en estos meses, dignos de ser llamados como el tuyo. Te lo hemos medio-robado, desde el cariño más absoluto y con total reconocimiento.

Recordemos las palabras de Nivia: “Así, hay un Darth Vader, porque empezó siendo un caballero pero acabó por engullirlo su propia oscuridad, también hay un Voldemort, un Saurum…

Mis ELLAS y yo también sabemos mucho de perfectos CABALLEROS que en menos de nada acaban engullidos por su propia oscuridad. Una oscuridad que encima pretenden descargar sobre ti, a base de absorber tu brillante luz. Por supuesto que también existen DAMAS muy oscuras que absorben la luz de sus parejas, pero como en este blog solemos hacer, partimos desde la perspectiva que nos afecta con más frecuencia… quien esté en el otro lado, que cambie el género, porque el efecto es el mismo.

Tenemos aún pendiente hablar de luces y oscuridades, aunque ya tenemos claro qué es un agujero negro. Acerca de luz y lado oscuro, se trata de algo que todos vemos muy claro en una persona, antes y después de que empiece una relación… si la relación hace que “brille” más, que esté más feliz y radiante, esa relación es alfa, es sana, es amor verdadero y es lo que esa persona necesitaba. Si, por el contrario, desde que empezó esa historia, la persona que la vive se va apagando, ya no resulta ser el alma de la fiesta y, por una razón u otra, suele estar preocupada, triste, como perdida… esa persona está viviendo una relación beta, oscura, negativa. Lo peor de esto es que el lado oscuro nunca se verá satisfecho. Es una fuente infinita de negatividad.

Y, hablando de luces y sombras, no hace demasiado que “Cincuenta sombras de Grey” pasó por nuestras manos. El símil que supone todo ese personaje es muy claro: Grey es nuestro Darth Vader. La parte sado-sexual del libro nos ha resultado poco atractiva y mal relatada, la verdad. Debería resultar excitante, exquisita… y no lo hace. Eso sí, la sado-erótica (la psiqué-en-el-amor de los personajes) nos parece un reflejo de muchísimas historias que vemos a nuestro alrededor: el hombre que desde el principio deja ver que NO es conveniente. Remarco el “deja ver” porque es así: ellos no suelen esconderlo. Se comportan con naturalidad. Son claros (igual que las chicas Darth Vader, todos menos “el afectado” perciben que no serán “cosa buena”). Estas personas no ocultan su lado oscuro: Darth Vader iba de negro (más gráfico, imposible); Grey facilita un documento completito a Anastasia para que tenga bien clarito desde el principio dónde se va a meter y decida si lo acepta o no. En cada caso, a su manera, pero está claro que ese hombre tiene algo que te hará sufrir mucho… hasta el punto de que puede acabar contigo, con esa mujer verdadera brillante que eres y que seguramente te ha costado construir así de fuerte, así de dura, así de TÚ MISMA. Tú lo ves porque, insisto, él tampoco esconde esa parte. Pero tú pareces querer centrarte en todo-lo-demás, que cae sobre ese “pero” como la tierra que cubre el gran cofre en la Isla del Tesoro. Lo oculta. Lo sepulta. Lo mantiene alejado y fuera de tu vista. Porque todo-lo-demás es perfecto, sublime, es todo lo que buscabas en un ÉL. Por eso te niegas a renunciar a ello tan fácilmente…

Darth Vader se convierte en tu droga: es como la comida basura, que sabes que se abrazará a tus muslos, te bloqueará las arterias y te pondrá la piel feísima, pero “no puedes” dejar de tomarla. Te gusta comer esa porquería. Te atrae. Te atrapa.

Lo justificas. Buscas excusas que “te permitan” mantenerlo cerca, no echarlo de tu vida… Buscas su bondad, su posibilidad de cambio, su “otra esencia”, su LUZ… Vuelves a repasar TODAS sus cualidades… perfectas. ¡No puede ser que todo eso se vea contrarrestado por UNA sola cosa! Y buscas algo más, cualquier cosa que pueda contrarrestar toda esa oscuridad. Pero no lo encuentras. Entretanto, te vas enganchando cada vez más a sus encantos, que a ratos siguen enterrando su lado oscuro… ÉL te ve como esa luz que podrá ayudarle. TÚ sabes que nada salvo ÉL mismo puede salvarse, huir del lado oscuro. Pero ÉL no está en ese punto, no cree en su salvación, se regodea en su ponzoña… así que sigues regalando y regalando a la nada, luchando por una causa que no existe, queriendo al aire… vaciándote por dentro. Hasta que un día te das cuenta de que te has quedado débil, sin energía, no eres ni una sombra de la que eras… y quieres huir de ahí, escapar, dejarlo atrás. Ahora sí tienes claro que ÉL es Darth Vader y que lo quieres lejos de tu vida.

¿Cómo alejarte para estar a salvo?

Sólo con una fuerza de voluntad sobrehumana y a base de recordarte en los momentos de flaqueza que una persona así sólo podría acabar con todo lo bueno que contienes. No puedes querer  verte rota, vacía, destrozada una vez más por culpa del amor que has regalado a alguien que no ha sabido, a veces ni siquiera querido, corresponderte. Seguir adelante en esta historia sólo te traerá lágrimas y, al fin, quenecesidá? ¿De verdad quieres eso, Anastasia?

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8 comentarios en “Darth Vader o Christian Grey

  1. Siempre nos vendieron que los chicos tienen ese puntito príncipe-azul-salvador-de-princesitas, pero en realidad a nosotras nos enseñaron -de un modo malvado, maligno, alevoso- a “cuidar y rectificar”, a educar… Ay, el tener útero, cómo condiciona!! Y de alguna manera nos pirramos siempre por el malo, el rebelde, sólo para cambiarlo (misión imposible, lo dice la gaLEga-educadora-social). Otro trastorno de la función ejecutiva, el fatalismo del que hablaba siempre mi gran amigo Ramiro Fonte… No es genético, es cultural, pero, reconozcámoslo: Tenemos ese puntito masoquista… Y, en el fondo, muy en el fondo, nos tira, como la cabra al monte.

    • A determinadas mujeres les atraen los tipos Darth Vader, los “lado oscuro”, que puede ser en forma de rebeldía, de depresión, de Peter Pan o de una mezcla de todo eso y más. El caso es que, efectivamente, el fin es siempre el mismo: un intento utópico de cambiar ese lado oscuro para convertirlo en luz. O un “yo no quiero cambiarlo… aunque sé que por mí dejará de hacer X”. ¡Venga ya! Ése es el lote que viene: lo tomas o lo dejas. Y si no te satisface al completo, mejor déjalo cuanto antes, porque cuanto más te acostumbres a él, ¡más te costará alejarte!

  2. Totalmente de acuerdo (para no variar 😉). De todos modos, a mi parecer, no deberíamos dejar que los oscuros Darth Vader llegasen a eclipsar a nuestros Edward Cullen (que los hay!!). Aquellos que se muestran malotes, frios y distantes, que van de duros chupasangres y caen rendidos frente a una, entregándole hasta la inmortalidad si es necesario. Pon un Cullen en tu vida!!

  3. Pingback: El Fenómeno Fan | Elige Tu Propia Aventura (in life)

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