Lo Rinchi

Rinchi es un término que adopto de una amiga, la mayor anti rinchis del mundomundial. Me encanta esta expresión y por eso la tomo prestada (se la he pedido, ¿eh?).

Se define como rinchi a todo ser redicho, resabiado, cursi, mandón, estirado, que pretende aparentar que está por encima del resto, cuando en realidad en su interior se sabe un perdedor. Rinchi era la listilla de la clase, que le recordaba al profe que había dicho que hoy ponía control, sólo porque ella había estudiado, y al resto que les den. Rinchi es ese cursi que, por no mancharse los dedos, no se come un buen centollo. Rinchi, al fin, es ese ser odiado por todos… incluso me atrevería a decir que por sí mismo, si pudiera verse desde fuera. Vive engañado pensando que aparenta una cosa, pero si de verdad pudiera ver lo que vemos los demás, cambiaría sus formas o se odiaría para siempre. Seguro.

Curiosamente, los rinchis de la vida real superan con creces a los famosos o televisivos. Ningún guión de película ha soportado a un rinchi completo durante toda la trama. Puede haber un chapón, puede haber un malvado, un pejiguero… alguien que empiece la peli (o la teleserie) con ciertos rasgos rinchis, pero poco a poco el personaje va entrando en el mundo de los “normales”. Y es que un rinchi auténtico en la tele haría que cayese la audiencia a lo bestia, consiguiendo el corte de emisión inmediato.

Un rinchi de vida real tiende a quedarse solo. Como tienen ese afán por aparentar ser maravillosos, suelen tener buen aspecto, así que no será raro verlos cambiar de pareja con la misma facilidad con que cambian de estilista, que es la misma frecuencia con la que se cambian de chaqueta, claro. Alguien muy rinchi no puede aguantar con el mismo estilista demasiado tiempo, porque su propia inseguridad le hará desconfiar de lo que le están haciendo. Con respecto a las parejas, Dios los da y ellos se juntan. Suelen unirse por su apariencia atractiva y separarse con la misma facilidad, porque no se soportan, y es que, por norma general, rinchi + rinchi = repulsión total. Pero rinchi + normal = aguante mínimo. Sólo acabarán emparejados los rinchis compatibles, que incluso ellos pueden encontrar la horma de su zapato (y, sabiendo esto, a los que buscáis pareja os digo: ¡hay esperanza para todos!). Hablo de los rinchis temáticos, los que se ponen pejigueros con las mismas chorradas, por ejemplo con cómo se organiza la compra en las bolsas y después en la nevera o cuantos libros de filosofía infantil debe leer el niño antes de que pueda ver un capítulo de Bob Esponja… si logran encontrarse dos rinchis con inquietudes comunes, podrán vivir juntos para siempre y tendrán niños rinchis que también buscarán a otros rinchis de temáticas compatibles.

Si no logran encontrar ese uno entre un millón, seguirán buscando hasta el infinito y más allá, perdidos en el limbo del rinchismo.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s