NOCIVAS. Carlos Baute. Quién te quiere como yo.

Baute y sus canciones de ¡¡¿AMOR?!! 

Sólo puedo inaugurar la sección de canciones nocivas con él.

De la misma manera que Julieta Venegas es de las cantantes con más buena onda, Carlos Baute es el mayor ladrón de energía positiva del panorama musical. Puedes ponerle al lado a la mismísima hada del amor y la paz, que acabará convertida en Belén Esteban… ¡eso, como poco!

Cada vez resulta más complicado encontrar a parejas bien avenidas y sobre todo, parejas bien avenidas que lleven mucho tiempo juntas. Por eso rechina escuchar al pobre Baute, admirado por hombres y mujeres de todas las edades y con corazones puros aún no dañados, alardeando de todas las memeces que hace por su chica y vendiéndolas como si fueran lo más del sacrificio y la entrega.

No le llegó con torturarnos junto a Marta Sánchez, haciéndonos creer que por escribirnos poemas “de su puño y letra” (al lorito, ¡que no es cosa cualquiera!); o por enviarnos canciones que ni siquiera se ha currado él, ¡que es CANTANTE!, sino que se las curró Juan Luis Guerra con sus 4.40 y él se limitó a reenviárselas, seguramente PIRATEADAS (¡ay, como se entere Alejandro Sanz!)… bien, pues pretende hacernos creer que con esto nos demuestra que nos quiere la leche. ¡Sí, hombre! ¿Y qué más? Porque desde luego, yo necesito mucho más para creerme que REALMENTE me amas. A cambio de un link a unas canciones de Youtube y unos poemas escritos a mano en cualquier servilleta de un bar no te regalo más que una noche loca y, para eso, si es que hay mucha necesidad. Y es que ya nos dejaba ver lo falto de seguridad en sí mismo que se encontraba en aquel “Te Regalo”, donde nos pedía que “no te olvides de mi nombre”. Desde luego, porque sólo conozco de este personaje los temas que repiten sin parar en las emisoras de radio fórmula. Pero me da la sensación de que si rascamos un poquito en el contenido de su discografía, podemos hacer verdaderos descubrimientos.

Aquí tienes, querido Baute, lo que yo te diría, si te tuviese delante mientras cantas aquel gran éxito (cosas que Candy-Candy nunca te diría):

¿Quién te llena de alegría como yo?

Mi familia, mis amigas, mis logros… (por cierto, gracias a tod@s l@s que hacéis estas cosas por mí!).

¿Quién te besa y quien te mima?

Mi familia, mis amigas, las personas que me quieren.

Solo yo
Sí, ya te molaba ser tú solo: ¿pero por quién te tomas, superboy? Y, sobre todo, ¿por quién me tomas a mí? Te crees que sólo te tengo a ti en el planeta, ¡maldito ególatra!

¿Quién te da tanto cariño como yo?

Siento repetirme, pero es que ¡estás pesadito! Mi familia, mis amigas… todos ellos me quieren, me cuidan, me dan cariño, me miman…

¿Quién te da lo que tú pides? Solo yo

Si tengo que pedirlo, malo… pero de nuevo, no sé a quién te crees que quieres, que me subestimas de tal manera

Te juro amor que por ti daría todo en la vida

No jures, ¡que está muy feo! No vayas a faltar a tu juramento y te vas directo al infierno… Que da igual esto, que digo yo que qué menos que dar cualquier cosa por mí, ¡que yo lo valgo!

Seguro estoy que jamás nadie te ha querido como yo

Bueno, pues no estés tan seguro, que me he hecho querer a lo largo de la vida y me han querido muchísimo y además me lo han demostrado la mar de bien. ¡Tendrás que superarlo con creces para que me lo crea!

¿Quién te quiere y te cuida como yo?

La verdad es que me sé cuidar solita estupendamente, pero todas esas personas que me quieren (ya te las mencioné antes) también me cuidan, faltaría más… y no me tientes, que seguro que lo hacen MEJOR que tú.

Quien te alegra los días como yo.

¡Ésta sí que es buena! A modestia no te gana nadie, ¿eh, chico? Pues los días me los alegran cosas tan simples como saber que estoy sana, escuchar el canto de los pájaros cuando me despierto o compartir unas cañitas con los colegas. Esto como poco, si vamos más allá, hay mil cosas y personas que me alegran los días, porque además, como esté a la espera de las alegrías que tú me das, igual me hundo en la miseria. Que a ratos estás inspirado, pero cuando vienes de “no te quiero” también sabes amargar como nadie, ¿por qué no me cuentas eso ahora?

¿Quién te da desayuno en la cama?

No me toques el desayuno… ¡Sin desayuno ni siquiera habrías llegado a la segunda cita!

Y te hace sentir una dama

¿CÓMO? ¡Pero bueno! ¡¿Es que necesito tenerte al lado para sentirme una dama?! Si en algún momento te fijaste en mí será porque soy toda una mujer verdadera, que arrebata con sólo mirarla. Así que ya me sentía como tal, antes de que tú llegaras a mi vida. En cualquier caso, ¡lo de la “dama” suena de un rancio que ni te cuento!

¿Quién te admira como yo?

Seguro que en el listado de antes hay personas que me admiran tanto o más que tú. Pero bueno, a fin de cuentas eso es lo que debes hacer: admirarme, porque el día que dejes de hacerlo, este barco se hunde.

¿Quién te piensa y te ama como yo?

Pues eso es lo que te toca, no me lo vendas como un extra.

Quien te lleva a conciertos más viajes en barco a cruzar nuevos mares

“¿ME LLEVA?” ¡Tócate un pie, Madalena! Hemos vuelto a los años de Alfredo Landa, en los que las esposas echaban en cara a los maridos que no “las sacaban” de paseo, ¡como si fuesen mascotas sin autosuficiencia! Mira, chico, de conciertos nos iremos juntos, si nos apetece a los dos, porque desde luego si a ti no te mola quien canta, sólo te sacrificarás a cambio de otro sacrificio por mi parte, o bien me lo echarás en cara, como estás haciendo ahora mismo. Y los viajes en barco, avión, tren o lo que sea, otro tanto de lo mismo, que para eso yo me pago mi parte y tú la tuya (con suerte; si no lo pago yo todo), igual que hago con mis amigas; de lo más normal del mundo, vamos. Lo que tú haces es decidir conmigo el destino y ya descargas en mí el tema de las reservas, que ya te encargaste de hacerme saber que a ti se te da fatal.

¿Quién te respeta tu espacio?

Pues tú, no, precisamente: o me atosigas sin dejarme respirar, o te olvidas de que existo, hasta límites insospechados… pero vamos, o respetas espacio o te elimino de mi espacio… no sé si lo captas…

¿Quién te entiende tus días de cambio?

“Mis días de cambio”, ¡Serás rancio! Pues todos me entienden, ¡porque no queda otra! Mi ciclo menstrual funciona así y nada ni nadie puede cambiarlo (que si se pudiera cambiar, ya habrías intentado pagarme la operación para hacerlo). Si estoy de peor humor, lo siento por el mundo, pero no por ti solo, eso desde luego. Y, si llamas “entender” a soltar cada vez que estoy de mal humor un “ya tienes la regla, ¿no?” o un “vale, paso de ti, que se ve que estás en esos días” te diré que eso NO es “entenderme”. Mis amigas y mi madre sí me entienden cuando mi ciclo menstrual me vuelve insoportable: ¡saben qué necesito y me lo dan!

Quién saca lo bueno de ti

Una vez más, las personas que me quieren y yo misma… incluso te diría que a veces logras sacar lo PEOR de mí.

Por favor no te olvides de mí
¡Acabáramos! ¡Eres un maldito inseguro, un macho beta que trata de superar sus inseguridades atosigando al personal! Por cierto, con lo que te estás luciendo con esta cancioncita, el que se va a olvidar de mí vas a ser tú. Y sí, lo has conseguido: ¡puedes tener claro que yo seré incapaz de olvidarte en lo que me resta de vida!
¿Quién te besa en las mañanas como yo?

¿Qué pasa? ¿Que no te enteras cuando soy yo quien te besa a ti por las mañanas o que quieres estar seguro de que ningún otro lo ha hecho tan bien como tú?

¿Quién te cura cuando enfermas? Sólo yo

Vale que la Seguridad Social va de mal en peor, pero a lo mejor el médico y las medicinas tienen algo que ver en todo esto… Digo yo, eh? Que tampoco es que sea yo científica en la materia, ¿y tú?

¿Quién te escuchará las penas como yo?

Mis amigas, la gente que me quiere y se preocupa por mí en general… y si no, ¡me voy al psicólogo! Desde luego, cuando las penas las generas tú, no eres tú quien las escucha; y si no las generas tú, ¡qué menos! Eso forma parte de tu “cometido”. Y si no, ¿qué pintamos juntos?

¿Quién te ama y quién te alegra? sólo yo

Sí, claro, sólo tú… nadie más me ama… qué triste sería mi vida si realmente fuera como tú me la pintas… A lo mejor es lo que intentas: hacerme creer que eres lo único bueno que tengo en el mundo. Afortunadamente, sé que no es así, pero vamos, como para fiarme de tu ayuda.

Y ahora, REPETIMOS, que no hay desperdicio:

Te juro amor
Que por ti daría todo en la vida
Seguro estoy
Que jamas nadie te ha querido como yo

Quien te quiere y te cuida
Como yo
Quien te alegra los días
Como yo
Quien te da desayuno en la cama
Y te hace sentir una dama

Quien te admira
Como yo
Quien te piensa y te ama
Como yo
Quien te lleva a conciertos
Mas viajes en barco a cruzar nuevos mares

Quien te respeta tu espacio
Quien te entiende tus días de cambio
Quien saca lo bueno de ti
Por favor no te olvides de mi

Quien te quiere y te cuida
Como yo
Quien te alegra los días
Como yo
Quien te da desayuno en la cama
Y te hace sentir una dama

Quien te admira
Como yo
Quien te piensa y te ama
Como yo
Quien te lleva a conciertos
Mas viajes en barco a cruzar nuevos mares

Quien te respeta tu espacio
Quien te entiende tus días de cambio
Quien saca lo bueno de ti
Por favor no te olvides de mí
Por favor no te olvides de mí…

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