Él cambia: acaba queriendo algo más contigo

Si has llegado a este punto, lo siento de veras por ti. Suele ocurrir algo parecido a esto: Él pasaba de ti, no quería comprometerse, tú estuviste ahí, dándolo todo sabe Dios durante cuánto tiempo, incluso notaste que él empezaba a sentir algo por ti, a pesar de que no lo reconocía… hasta que llegó un día en que no pudiste más. No sabes cómo ni cuándo, una gota llenó el vaso imaginario. Tiraste la toalla. Te hartaste de tirar sola de un carro en el que viajabais dos… o, tal y como lo explicaría Tino, en su ejemplo del post  del otro día: en una hipotética carrera de relevos, que son las relaciones, la única que apurabas eras tú, que compensabas los tiempos perdidos por culpa de él.

Suele dar la sensación de que en ese preciso momento, justo cuando abandonaste, ¿qué pasó? Que él se dio cuenta de que eres la mujer de su vida, que la vida sin ti no tiene sentido, eres lo más, la que más, lo único que llena su vida, la más hermosa, la esplendorosa, la diosa que hasta ahora no habías podido llegado a ser… todo eso eres tú, de la noche a la mañana.

¿Ha ocurrido un milagro? ¿Has tenido la mala suerte de dejar de esforzarte cuando él estaba a punto de arrancar? ¡Qué va! Él estaba muy cómodo en su situación de “lo tengo todo”: cierta estabilidad sin compromisos, libertad, amistad, ayuda en los momentos complicados… ¿Qué necesidad tenía de cambiar? Ninguna.

Ah, pero ahora decides cerrar ese grifo, la Caja de Pandora se agotó, la Genia de la Lámpara no concede más deseos… y él se rebela ante esa situación… Se sube por las paredes, tiene síndrome de abstinencia… ¿de ti o de lo que tú le dabas? No lo sabemos y la verdad es que ¡importa poco! Es normal que le pase esto. ¡Se acostumbra a una calidad de vida y después cualquiera renuncia a ella!

Cuando eras tú la que te deslomabas luchando por los dos, él se dejaba llevar en el carro, sin mover un dedo, sin preguntarte qué tal lo llevabas, cómo ibas o si necesitabas ayuda. Pero ahora que paras en seco, él está dispuesto a abrirse en canal si es necesario, con tal de que veas lo muchísimo que te ama y te ha venido amando (sin demostrarlo, eso sí) en todo este tiempo.

¿De verdad? ¿Y por qué ha esperado a demostrártelo sólo cuando tú ya estás extenuada y a él se le acaba el viaje gratis? ¿Esto es de verdad amor o es que te resulta duro plantearse la vida sin un chollo como el que estaba teniendo hasta ahora? ¿Se ve complicada la perspectiva de encontrar ahora a alguien nuevo que le dé tanto como tú le diste? ¡NORMAL! Encontrar a otra que le dé TODO, no sin esperar nada a cambio (que en el fondo, el amor no tiene por qué ESPERAR nada a cambio) sino SIN QUE ÉL HAYA DADO NADA a cambio… encontrar a otra así es imposible ¡porque está claro que NO existe! Tú TE COMPORTASTE así durante un tiempo, pero NO ERES así. Nadie puede dar hasta el infinito sin más y no llegar a cansarse nunca de esa situación. Si él hubiera sido listo y hubiera reaccionado antes de que tiraras la toalla, seguramente te habría enganchado. Pero ese caso aún no se ha dado y de cualquier manera es problema de ellos aprender a reaccionar cuando deben, para salir ganando. Ellos se dejan ir en su situación ideal porque se creen que de verdad eso existe (¡pobres!) y les importa un pito y medio estar “explotando” a su pareja (¡puro egoísmo!).

Insisto en que también hay “ellas” así… igual de egoístas… y es que esta historia es la de “sólo te das cuenta de lo que tenías cuando ya lo has perdido”.

El caso es que ahora llega el momento en que tienes que quitarle el caramelo de la boca. TÚ, que siempre has dado TODO sin pedir NADA a cambio, ahora te plantas y te vas. Sin opción. Eliminas toda esa estabilidad que le habías proporcionado: porque aquí nadie quiere compromisos, pero esa estabilidad de sexo seguro y amiguitos en lo difícil no le molesta a nadie, ¡qué curioso! Total, que aplicas pura terapia de choque. Porque aguantaste hasta no poder más… y ya no te dieron las fuerzas ni para ofrecer una opción al cambio. Ya está: llega el día, la gota, se colma el vaso y desborda. No hay más. Lo viste venir, avisaste, pero te ha seguido tomando a cachondeo.

Además, él ha sido el que ha manejado el cotarro durante todo este tiempo y ahora de repente se le va de las manos… necesita recuperar el control, demostrar que se sigue haciendo lo que él marca. Así que si tú dices “separados”, él tendrá que decir “juntos”, para ver quién gana… ¡después ya se verá qué hacer!

Si has llegado hasta aquí, seguramente tendrás muy claro que NO quiere NADA más con él, porque has rebasado tu límite de generosidad con creces… Cuanto más claro lo tengas, más altas y más firmes serán las demostraciones de amor que él estará dispuesto a llevar a cabo para recuperarte. Mejor dicho, para recuperar todo aquello que tú le dabas. Porque aquí está el quid: ¿realmente te quiere a ti o quiere lo-que-tú-le-dabas? Es muy difícil discernir porque algo vio en ti para interesarse al principio, habéis compartido muchas experiencias, muchos momentos importantes, habéis estado juntos mucho tiempo, el roce hace el cariño… ¿Realmente alguien que te ha querido de verdad sería capaz de ir en ese carro subido sin preocuparse en ningún momento por cómo vas, con todo tu esfuerzo? Porque él lo ha hecho durante mucho tiempo… y sólo reaccionó cuando vio que se derrumbaba la estabilidad que le dabas, no cuando te vio sufrir, no cuando te vio agotada (en algún momento esto se tuvo que notar, ¡si tú llegaste a tirar la toalla!), no cuando incluso en algún momento llegaste a insinuar que necesitabas ayuda, que no podía más, que las fuerzas se agotaban… Reformulemos la pregunta: ¿De verdad te quiere a ti o quiere recuperar la situación que tú le regalabas?

Se responde sola, ¿verdad? Sabemos que, si vuelves ahí, antes o después, la situación volverá al mismo punto, porque él podrá cambiar por ti… ¿pero queremos a alguien que cambie por ti o queremos a alguien que SEA cómo a ti te gusta? Él podrá dar muchas cosas ahora… PARA RECUPERARTE… ¿las dará también para mantenerte, para tirar del carro y que tú vayas relajada, como fue él en tiempos? ¿Sabrá estar a la altura cuando lleguen momentos difíciles? Una persona que se ha dejado llevar en el carro, ha demostrado que difícilmente sabría estar pendiente de lo que necesitas. Empezando por la idea de que te está pidiendo volver a estar juntos en el mismo momento en que le dejas claro que no puedes seguir a su lado, que necesitas estar sola; eso sí, cuando tú querías más, él se mantuvo distante. Muy claro no deja que esté dispuesto a cumplir tus deseos, ¿no?

Te echa de menos, claro que sí… pero más que a TI, echa de menos a esa insensata que fuiste, dándolo todo, sin pedir nada a cambio, sólo por estar a su lado… Y tú NO eres ésa. Echa de menos a alguien que no existe, pero que sí existió y por supuesto, echa de menos todo aquello que esa insensata le daba y ya no volverá a darle más, de manera incondicional.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s